
Los hermosos jardines de la residencia de Arabia Saudita, en la ciudad de México, fue el recinto donde el embajador de aquella nación, Hammad Al-Rowaily, encabezó los festejos por la fundación de su país. Reconocida como un extraordinario anfitrión, estuvo acompañado de su cuerpo diplomático, a la entrada de la residencia para dar la bienvenida a sus más de 250 distinguidos invitados. Entre ellos: embajadores acreditados en México, personajes de la política y la cultura de México, así como integrantes de la comunidad saudita radicada en nuestro país.


Diplomáticos y algunos invitados sauditas portaban los tradicionales trajes de gala árabes; era un espectáculo de elegancia, digno de admirar mientras se mezclaban entre los invitados.



Al cabo de media hora después de mi llegada, los invitados nos congregamos para escuchar las emotivas palabras del embajador, en las que resaltó la próxima reunión del Grupo de los 20 (G20) que en el año 2020 se realizará en la ciudad de Riad, Arabia Saudita, en la que se espera haya muchos intercambios económicos y apoyo entre México y su nación.


“Me es grato destacar la sólida relación bilateral que nos une con México. Este año se realizó el mayor acercamiento parlamentario con la visita que realizó en abril pasado una delegación del Consejo Shura (Parlamento de Arabia Saudita) al Congreso de la Unión: el Senado y la Cámara de Diputados, donde ambas partes ratificaron la importancia parlamentaria para reforzar las relaciones en diferentes ámbitos así como el mejor aprovechamiento de las experiencias para interés mutuo”, señaló el embajador Al Rowaily.

Antes del termino de su discurso, invitó a los presentes, a escuchar la canción ranchera “Viva la vida”, compuesta por Juan Enríquez, y que interpretó la joven cantante vernácula Angélica Vargas. El show mexicano, fue convocado por el Foro Cultural de los Países Árabes en México que dirige Verónica Alfaro Vasallo, y que sin duda animó aun más a los presentes.


Y como ya es tradición, la embajada de Arabia Saudita, deleito a sus invitados con un delicioso y enorme bufé, de comida árabe-mexicana, a cargo del restaurante del Centro Libanes, así como, una larga mesa dedicada únicamente de exquisitos postres.










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