Ciudad de México. No te sorprendas si un represetante del SAT o la UIF que visita tu negocio te amenaza con que en ese momento te va a bloquear tu cuentas. No tiene esa facultad. Solo la acumulación de señales que las instituciones financieras y las propias autoridades detectan a lo largo del tiempo son las únicas razones por las que una persona física o moral puede ser incluida en la Lista de Personas Bloqueadas que administra la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). No responde a un criterio único, y ninguna persona puede bloquear o desbloquearla, esto requiere de un proceso, así que no hay que dejarse sorpender por falsos representates de la UIF, expone Noé Amaro Luis, especialista en Derecho Fiscal y Prevención de Riesgos Financieros en AYA Legal & Compliance.
«El bloqueo de una cuenta rara vez surge de un solo evento aislado. Casi siempre hay un historial: reportes de operaciones inusuales que los bancos ya venían enviando a la UIF, movimientos que no corresponden al perfil transaccional del cliente, o una relación —directa o indirecta— con personas ya señaladas por otras autoridades», señaló el especialista.
El antecedente: un falso director de la UIF detenido por extorsión
Este tema cobra actualidad luego de que, en días recientes, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) detuvieron a Mario de la Fuente Zeind, señalado por hacerse pasar por director general de la Unidad de Inteligencia Financiera para extorsionar a particulares. De acuerdo con la información difundida, el detenido utilizaba una identificación apócrifa de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y aseguraba tener facultades para bloquear o desbloquear cuentas bancarias a cambio de sumas millonarias.
«Casos como este confirman algo que insistimos con nuestros clientes: ninguna autoridad legítima negocia el bloqueo o desbloqueo de una cuenta de forma directa con el particular, y mucho menos a cambio de un pago. Ese tipo de instrucciones sigue siempre un procedimiento formal, documentado y dirigido a la institución financiera, nunca al cliente», advirtió Amaro Luis, quien recomendó verificar cualquier contacto de este tipo por los canales oficiales de la SHCP antes de proporcionar información o realizar pagos.
Las causas más frecuentes
De acuerdo con el experto en Riesgos Financiero y de Lavado de Dinero, entre los antecedentes más comunes que detonan una inclusión en la lista de la UIF —o un requerimiento equivalente por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV)— destacan:
- Reportes de operaciones inusuales o relevantes que las instituciones financieras están obligadas a remitir a la UIF cuando detectan movimientos atípicos.
- Presunción de vínculo con operaciones de recursos de procedencia ilícita, financiamiento al terrorismo o delincuencia organizada.
- Solicitudes derivadas de listas de autoridades u organismos internacionales, como OFAC o la ONU, que la UIF puede replicar en el ámbito nacional.
- Investigaciones penales abiertas por la Fiscalía General de la República en las que la persona aparece como probable responsable.
- Relación con estructuras de «empresas fantasma» o facturación de operaciones simuladas, vinculadas a los listados de EFOS/EDOS del SAT.
- Incongruencias entre el perfil declarado del cliente y su comportamiento transaccional real: uso inusual de efectivo, transferencias fraccionadas o movimientos que no corresponden al giro económico registrado.
Un procedimiento que exige asesoría especializada
El especialista subrayó que, una vez que una cuenta ha sido bloqueada, el camino para revertir la medida pasa por un procedimiento de aclaración ante la propia UIF, en el que resulta indispensable acreditar documentalmente el origen lícito de los recursos y dar seguimiento puntual al expediente.
«No se trata solo de reaccionar cuando la cuenta ya está bloqueada. Recomendamos a las empresas y personas físicas mantenerse al corriente con sus obligaciones fiscales y en materia de prevención de lavado de dinero, porque buena parte de estos casos se pueden prevenir con un cumplimiento ordenado desde antes de que ocurra cualquier reporte», puntualizó Amaro Luis.














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