Un jardín diplomático florece con diversidad, cultura y diálogo
Ciudad de México, marzo de 2026. Bajo el cielo soleado de la capital mexicana, los jardines de la Delegación General de Québec se convirtieron en escenario de una tarde que conjugó diplomacia, cultura y estilo. Con una recepción oficial que reunió a embajadoras, embajadores, jefas y jefes de misión, así como representantes académicos, culturales y medios de comunicación, se inauguró el Mes de la Francofonía 2026.

La ocasión tuvo un matiz especial: Québec asumió la presidencia del Grupo de Embajadores de la Francofonía en México, un gesto que reafirma su compromiso con la promoción de la lengua francesa y con los valores que la Francofonía encarna: diversidad, solidaridad y respeto.
En su discurso, la Delegada General de Québec recordó que “la Francofonía es mucho más que una lengua compartida. Es un espacio vivo de diálogo, de creatividad y de valores comunes”. Sus palabras resonaron entre los asistentes como un manifiesto de apertura y cooperación internacional.

Durante la celebración, Haydée Silva, presidenta de la Asociación Mexicana de Docencia e Investigación en el área de Francés, recibió la distinción de Chevalier de l’Ordre des Palmes académiques, otorgada por la Excma. Embajadora de Francia en México, Delphine Borione, en reconocimiento a su destacada labor en favor de la enseñanza del francés.
Una programación que celebra la pluralidad francófona
Durante todo el mes de marzo, en torno al Día Internacional de la Francofonía (20 de marzo), se desplegará un calendario vibrante de actividades conjuntas:
- Proyecciones de cine que acercan al público mexicano a narrativas francófonas contemporáneas.
- Presentaciones literarias que revelan la riqueza de voces diversas.
- Conciertos y encuentros académicos que tienden puentes entre generaciones y disciplinas.
- Experiencias gastronómicas que invitan a saborear la pluralidad cultural.
Cada evento será una ventana hacia un mundo francófono dinámico, inclusivo y abierto, donde la cooperación se extiende más allá de lo cultural, abarcando también lo educativo, científico y económico.
Diplomacia con estilo
La recepción en los jardines de la Delegación no fue solo un acto protocolario, sino también un gesto de elegancia y hospitalidad. Entre conversaciones diplomáticas y brindis, se tejió un ambiente que reflejó la esencia misma de la Francofonía: un mosaico de culturas que dialogan en armonía.
La velada marcó el inicio de un mes que promete ser un festín de ideas, sabores y sonidos, reafirmando que la Francofonía en México es un espacio vivo de cooperación y creatividad.
Invitación abierta
La Delegación General de Québec extendió una invitación al público mexicano para participar activamente en las actividades programadas. La Francofonía, más que un concepto, se convierte en una experiencia compartida que celebra la diversidad y la belleza de un mundo interconectado.















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