
Han pasado siete meses desde que las manifestaciones feministas tomaron la CDMX y el resto de país, exigiendo que la seguridad de la mujer sea prioridad nacional y fueron ignoradas. Solo se les tomó en cuenta cuando los monumentos fueron intervenidos, dejando en evidencia que para el Estado mexicano eran más importantes espacios físicos que la vida de millones de mexicanas.
Ahora el mundo voltea horrorizado, al enterarse de los atroces crímenes de Fátima e Ingrid, la agencia mundial de noticias Reuters, el WSJ, NY Times, El País, y Al Jazeera, entre otros, documentaron estos hechos. No son las únicas víctimas, diariamente en México son asesinadas diez mujeres por el simple hecho de ser mujer. Cada día son violadas al menos cinco y muchas más son acosadas sexualmente. Además, el promedio nacional de mujeres violentadas de alguna manera, ronda el 50%. Es decir, 1 de cada dos mujeres ha sido atacada de manera psicológica, económica, física o sexual.

La búsqueda de justicia en México para mujeres violentadas es un martirio, y un proceso de re-victimización eterno, teniendo que suplicar por ayuda en instituciones que no quieren actuar y derivan sus atenciones a otros lugares, transformándose en un círculo vicioso de nunca acabar.
México se caracterizaba por ser un país con valores, sin embargo, hemos ido tolerando la violencia hasta hacerla cotidiana. Entiendo que nuestros días nos demandan mucho en la actualidad, pero no se puede normalizar la barbarie, porque nada vale más que la vida, e integridad del ser humano. en lugar de exigir seguridad, hemos ido cambiando nuestros estilos de vida para no ser una estadística más de la inseguridad. Culpando tomar un taxi, llegar tarde por tu hija al colegio, o por caminar sola de noche.

Sin embargo, existen en nuestro país muchas mujeres valientes y decididas a luchar por todas y que el cambio sea real. exigiendo que los criminales no queden impunes y libres violentando a más mujeres, ellas han convocado a un paro nacional para el 9 de marzo, para que la sociedad sienta lo que sería un día sin mujeres. Pero no es suficiente, se requiere que todas seamos solidarias esta vez, la clase política debe actuar y escuchar el grito desesperado, sin que menosprecie las movilizaciones para defender nuestra seguridad y nuestras vidas. Te sumas?












Excelente artículo que nos habla del drama que viven las mujeres mexicanas al no ser debidamente protegidas por sus autoridades y que se levantan todas en una sola voz: “Ni una menos”, luchando hoy en día con más fuerza por un cambio en el que se castigue a los criminales y se termine la impunidad. Felicidades Lic. Emilia Alatriste por tan interesante artículo.
Querida Isabel, muchas gracias por tus inteligentes y solidarias palabras, el cambio que exigimos los mexicanos es justo y urgente.
Un abrazo.